Cómo se siente ir a París

¿Que cómo se siente ir a París? Pues esa es una pregunta fácil de contestar, pero la respuesta sería demasiado larga. Visitar la ciudad de la luz es como si cerraras los ojos y te imaginaras un viaje de infinitas posibilidades y dentro de ese sueño pudieras soñar aun más. Todo lo que ves, lo que tocas y lo que comes es mágico. Cada momento es encontrarte con un momento similar pero en una página distinta de la historia. Es una ciudad romántica por la cual puedes perderte en compañía de la persona a la que amas y no querer que los vuelvan a encontrar nunca más. A veces hace frío pero en los restaurantes y bares todos nos sentamos pegaditos así e intercambiamos la sensación del frío por un "Santé!" y una sonrisa. Me encanta parís y es una ciudad que se robó mi corazón sólo para que algún día regrese a reclamarlo, y voy a regresar a reclamarlo París! Je te aime!